jueves, 4 de octubre de 2012

Verano en la Cantábrica (2ª parte)


Ya estoy aqui con la segunda y última parte sobre las vacaciones de verano en el norte. En esta entrada hablaré de los mamíferos que pude observar.

Empiezo con los ungulados, el grupo más sencillo de observar. Pude verlos a todos: ciervos, corzos, rebecos y jabalies. Otra cosa es hacer fotos. Sólo lo conseguí con corzos y rebecos, ya que las observaciones de ciervos fueron a demasiada distancia y las de jabalis demasiado fugaces.

Corza (Capreolus capreolus) a la carrera.

El corzo, apodado "el duende del bosque" no es una nimal tan forestal como pudiesemos pensar y si bastante adaptable. En la cordillera ocupa las masas forestales, por supuesto, pero también habita zonas abiertas sin ningún problema. En estas zonas abiertas es mucho mas sencillo fotografiarle, sobre todo porque se le puede localizar desde la distancia y buscar la manera de aproximarse a él sin ser descubierto. E incluso si uno es descubierto se puede fotografiar al animal en su huida.

A parte de la corza de la foto anterior, que evidentemente me descubrió, pude disfrutar de una familia formada por otra corza con sus dos crias.

 Jovenes corzos, hembra y macho.

En este caso no fui descubierto y disfrute largo rato observando como se alimentaban tranquilamente a unos 20 metros de mi. Aunque de vez en cuando miraban hacia mi posición, pues debian oir el ruido de la cámara, no llegaron a asustarse ni descubrirme.

La madre de los jovenes corzos.

Los corzos son animales solitarios y las hembras suelen moverse solas o con sus crias, sin formar grupos como hacen las hembras de otros cervidos. En este caso esta hembra iba acompañada de sus dos crias del año, ya creciditas. Si os fijais al joven macho le empiezan a apuntar las cuernas.

Joven corzo, hembra.

Joven corzo, macho.

Continuo con el ungulado por excelencia en estas montañas,el rebeco. Este si es sociable y normalmente se mueve en rebaños, mas o menos numerosos. En verano se encuentra cerca de las cumbres por lo que para acercarse a el hay que pelearse con buenas cuestas. En esta zona de la cordillera, al contrario que en otros lugares como Picos de Europa, es bastante desconfiado y huidizo por lo que para aproximarse hay que intentar no ser visto.

Rebeco (Rupicapra rupicapra).

Este año conseguí mi mejor acercamiento a esta especie, como veis en la foto anterior. Vi bajar a un pequeño grupo por una ladera y esperé escondido entre unas escobas en una zona por la que crei que podian pasar, con tan buena suerte que fue la zona exacta por la que querian pasar. Si no empiezo a hacer fotos seguramente me hubieran pisado.

Tuve otras ocasiones para intentar acercamientos pero terminaron en fracaso y espantada:


Paso ya al grupo de los carnivoros, para mi gusto y supongo que para el de muchos naturalistas, el más atractivo de entre los mamíferos. Uno siempre desea encontrarse con uno de estos animales en sus salidas al campo y si es posible fotografiarlos, pero son animales tremendamente astutos y discretos lo que junto con sus habitos principalmente nocturnos complica la cosa bastante.

Pero si hay un lugar apropiado para observarlos es la Cordillera Cantábrica, donde habitan la mayoria de las especies ibéricas de este grupo. Y yo este año no puedo quejarme ya que he visto varias e interesantes especies, eso si, normalmente de forma fugaz o a mucha distancia, que es como suelen ser los encuentros con estos animales.

La lista es la siguiente: zorro (ocho observaciones), gato montés (gran año para mi con este bicho con 5 observaciones, faltó alguna foto presentable), armiño, comadreja, lobo (la primera observación de mi vida) y oso pardo.

De todos estos el único que pude fotografiar de cerca fue una comadreja, además fuera de la Cordillera en un lugar que no esperaba, la ciudad de León.

Comadreja (Mustela nivalis)

Este ejemplar estaba criando con total seguridad, ya que llevaba un ritmo frenético introduciendo presas en su madriguera y no se cortaba ni un pelo por mi presencia. En media hora que estuve observando sus idas y venidas cazó 3 veces. En la foto la veis llevando una cria de rata común para su prole.

Y para terminar os dejo con la especie con la que más he disfrutado este año, el oso pardo cantábrico. Esta vez la suerte me ha acompañado y he gozado de varias observaciones. Todas tremendamente lejanas, a tiro de telescopio, excepto una que además de ser la más larga fue relativamente cercana, esto es, a tiro de prismáticos y, forzando bastante el teleobjetivo, también a tiro de foto.

Oso pardo cantábrico (Ursus arctos).

El ejemplar de la foto es en realidad una osa y si os fijais muy bien, ya que la foto es bastante regular, va acompañada de sus dos crias, una oscura a sus pies y otra más clara subiendo a su encuentro por la hierba. 

Está observación se prolongo durante más de dos horas, interrumpiendose en momentos en que los osos se internaban en el bosque para volver a aparecer en otro claro. En todo este tiempo disfrute muchisimo viendo como se movian los tres. Ver como las crias jugaban, corrian, investigaban mientras la madre con calma se paraba de vez en cuando a vigilar para poco despues continuar la marcha fue una autentica gozada. Tire docenas de fotos, todas de baja calidad, pero aun asi os dejo un par de muestra:



Esta tarde tan buena terminó cuando la familia se internó en el bosque para ya no volver a dejarse ver. Y yo me marche también dandoles las gracias por estar ahi, sobre todo después de la mala suerte que habia tenido en ocasiones anteriores con esta especie.


Ya me despido hasta la próxima no sin antes dar las gracias a Héctor (http://zonaosera.blogspot.com.es/), Tino y Dani por compartir algunas de sus salidas por estas montañas conmigo. Como siempre un placer y un lujo de compañia.

Un saludo y hasta pronto.

sábado, 22 de septiembre de 2012

Verano en la Cantábrica (1ª parte)

Por fin voy a actualizar el blog contando lo que dieron de si las vacaciones de verano, como todos los años por la Cordillera Cantábrica. En esta primera parte me voy a dedicar unicamente a las aves dejando mamiferos y demás para una segunda entrega.

La novedad de este año es que, además de los obligatorios días de agosto en Laciana, estuve una semanita de julio en los Picos de Europa junto con mi amigo Jorge y nuestras novias. Hicimos las rutas turisticas más típicas de lugar: Naranjo de Bulnes, Lagos de Covadonga, Ruta del Cares, etc...

Acentor alpino (Prunella collaris)

No fue un viaje exclusivamente de "bicheo" ni mucho menos, pero dio tiempo a disfrutar bastante en este sentido. Las mejores observaciones sin duda las hicimos al pie del Naranjo de Bulnes, donde aves alpinas como acentor alpino, chova piquigualda y gorrión alpino se dejan acercar casi a placer.

Acentor alpino.

Especialmente descarados son los pequeños acentores alpinos. Estos no es que te dejen acercarte, es que algunos individuos directamente se acercan a ti hasta el punto casi, casi de meterse dentro de la mochila curioseando en busca de comida. También rondan el refugio que hay al pie del pico buscando restos de comida las chovas piquigualdas aproximandose tanto que a veces cuesta incluso enfocarlas.

Chova piquigualda (Pyrrhocorax graculus)

Chova piquigualda.

Los más timidos de este trio de especies alpinas son sin duda los gorriones alpinos. Estos no permiten acercamientos tan exagerados ni acuden al hombre en busca de comida. Pero dando un paseo por la zona es relativamente sencillo localizarlos y observarlos tranquilamente.

 Gorrión alpino (Montifringilla nivalis)

 Gorrión alpino.

Por lo demás, las aves habituales de la zona como collalbas grises, escribanos cerillos, mirlos acuaticos y garzas reales en los rios, buitres leonados y cuervos en las cumbres, etc. Nos llamó la atención la abundancia y facilidad de acercamiento que mostró un ave que estamos hartos de ver aqui en la ciudad, pero que en el monte se suele mostrar hudiza y desconfiada: el mirlo común.

 Mirlo común (Turdus merula)

Mirlo común.

Son fotos, como todas las demás, "a pecho descubierto" sin ningún tipo de hide ni escondite y de dos ejemplares distintos en distintos lugares que permitieron acercamientos que no se dejan ni los mirlos de jardín de la ciudad, ni siquiera cuando están ocupados cebando como estos. Nos pareció curioso.

Y ya en Laciana este año lo más destacable han sido las rapaces. Empiezo con los abejeros europeos a los que tenía ganas. Este año he observado bastantes ejemplares aunque solo a este macho le he podido hacer fotos que me valgan.

 Abejero europeo (Pernis apivorus)

Abejero europeo.

Destacable también el número de alimoches que he observado este año. Ocho observaciones en distintos lugares cuando ha habido años que no he visto ninguno.

 Alimoche (Neophron percnopterus)

Otra sorpresa (esta por lo dificil de afotar no porque no sea relativamente abundante en la zona) fue este macho de gavilán que salio del habitat forestal que suele ocupar para dar unas cuantas pasadas delante de una pared rocosa en la que anidan aviones roqueros:

 Gavilán (Accipiter nisus)

 Más sencillos de ver y fotografiar son los omnipresentes ratoneros. Aunque las mejores fotos que pude sacarles coincidieron en momentos de poca luz.

 Ratonero (Buteo buteo)

 Ratonero.

En cuanto a rapaces, a parte de esto pude ver aguilucho cenizo, águila real, buitre leonado, cernícalo vulgar, culebrera europea y un joven halcón peregrino pegando pasadas sobre bandos de gorrión chillón. 

En las idas y venidas de ese bando de gorrión chillón acosado por el halcón, el grupo se alejó demasiado de este pollo que aún no volaba y que descubrí de casualidad cuando se arrastraba entre la hierba para esconderse. 

 Pollo de gorrión chillón (Petronia petronia)

Tras cogerle y ver que aparentemente se encontraba en perfecto estado entendí que no volaba simplemente porque aún no sabia y le volví a esconder en su sitio.

Otras aves que encontré en estas zonas abiertas fueron codorniz, tarabilla común y norteña, alcaudón real y dorsirrojo, escribanos cerillo, hortelano y montesino, estorninos, collalbas, currucas, etc. En el bosque arrendajos, pinzones, trepadores, agateadores, carboneros, herrerillos, picapinos... Os dejo un pequeño popurrí de fotos:

 Alcaudón dorsirrojo macho (Lanius collurio)

 Alcaudón dorsirrojo joven.

 Curruca zarcera (Sylvia communis)

 Curruca zarcera.

 Escribano cerillo (Emberiza citrinella)

 Escribano cerillo.

 Tarabilla norteña (Saxicola rubetra)

 Carbonero palustre (Parus palustris)

Y para terminar os dejo con unas fotos que tomé ya fuera de la cordillera, en la ciudad de León.

Primero un corvido que dentro la peninsula sólo se encuentra en la provincia, la graja común:

 Graja (Corvus frugilejus)

Y por último nuestra garza más nocturna, el martinete, que ha criado en el rio Bernesga a su paso por la ciudad.

 Martinete adulto (Nycticorax nycticorax)

Martinete juvenil.

El adulto de la fotografia anterior me brindó un lance de pesca espectacular al atardecer, sumergiendose rapidamente junto a la tabla que le servia de posadero y volviendo a emerger con una gran carpa que se fue tragando con dificultad. Me despido con unas fotos de ese momento:







 Pronto vuelvo con mamíferos en la segunda parte.

Gracias por visitar el blog y un saludo.
 

jueves, 2 de agosto de 2012

Seguimos por aqui

Pues si, aunque no lo parezca. Uno se propone actualizar el blog y cuando se da cuenta lleva dos meses sin escribir una entrada. La verdad es que con tener tiempo para salir al campo y procesar las fotos ya nos damos con un canto en los dientes.

Asi que, como no sobra el tiempo, voy a hacer una entrada con poco texto y recopilando algunas de las muchas fotos de aves que he podido hacer desde la última entrada, entre el final de la primavera y el principio del verano.

Empiezo con las rapaces, hablando del águila imperial, a la que en mi última visita a Monfragüe pude fotografiar mejor que en anteriores ocasiones:

Águila imperial ibérica (Aquila adalberti)

Águila imperial ibérica.

También pude ver muy, muy cerca águila real en el Duratón, pero con foto muy mala. Otras rapaces que he fotografiado en estos meses han sido águila calzada,


Águila calzada (Hieratus pennatus)

Cernícalo primilla,

Cernícalo primilla (Falco naumanni)

Un joven muy confiado de cernícalo vulgar,

Cernícalo vulgar (Falco tinnunculus)

Alcotán, que no suelo encontrar en mis paseos aunque este año le he visto tres veces en distintos lugares,

Alcotán (Falco subbuteo)

Y en zonas humedas aguilucho lagunero.

 Aguilucho lagunero (Circus aeruginosus) hembra.

Aguilucho lagunero macho.

Dejo las rapaces y continuo hablando de las zonas húmedas de Madrid en las que además de los aguiluchos he podido fotografiar, entre otras muchas, a las siquientes especies:

Garza imperial (Ardea purpurea)

Garza imperial.

Somormujo lavanco (Podiceps cristatus)

Cigüeñuela (Himantopus himantopus)

 Cigüeñuela.

 Zampullín cuellinegro (Podiceps nigricollis)

Pareja de zampullines cuellinegros.

Martín pescador (Alcedo atthis)

 Chorlitejo chico (Charadrius dubius)

En los arboles cercanos a los humedales he visto varios nidos de pájaro moscón:

 Pájaro moscón (Remiz pendulinus)

Y no muy lejos se mueven las perdices rojas, a las que he podido observar en pleno cortejo:

Perdiz roja (Alectoris rufa)

Perdiz roja.


Y para despedirme os dejo con este pollo de autillo que encontre bajo un arbol cerca del lago de un parque urbano:

 Pollo de autillo (Otus scops)

 Lo recogí y lo subí a una rama del árbol, pero el muy pillo se volvia a tirar al suelo. A menudo los pollos de rapaces nocturnas caen de los nidos antes de volar, pero normalmente no hay que recogerlos aunque parezcan abandonados, pues la realidad es que los padres les siguen alimentando. Pero en este caso me daba miedo dejarlo alli ya que estaba a escasos metros de un camino muy transitado del parque, en una zona en la que pasean a perros. De hecho un perro pasó a pocos centrimetros de él, por suerte sin verlo. Asi que decidi llamar a Brinzal, un centro de recuperación de rapaces nocturnas. Les expliqué la situación y efectivamente me dijeron que no lo dejara allí, asi que me lo llevé a casa hasta que vinieron a recogerlo.

Nos dió tiempo a hacernos amigos y a que posara para mi antes de que la gente de Brinzal se lo llevará para terminar de criarle y soltarle de nuevo.

 Mi amigo el autillo.
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Con esto me despido hasta septiembre, cuando espero contaros como han ido las vacaciones por el norte.

Un saludo y gracias por visitar el blog.